
Cuando busques llenarte,
viértete por completo,
entrégate primero, sin reparos,
y llega hasta el final,
hasta que baje el hambre a tus talones
y lo sientas royéndote los pasos.
No tengas miedo, créeme, lo mejor es perderse,
aceptar que la vida ya es ajena,
e ir recogiendo uno a uno los pedazos
de esa versión distinta de ti mismo.
Tú confía,
la vida irá dejando
migas de pan en cada esquina.
Y si te llaman loco – como a mí-
mira la luz que cabe en tu oquedad,
sonríe,
nunca serás más libre
ni más tuyo.
viértete por completo,
entrégate primero, sin reparos,
y llega hasta el final,
hasta que baje el hambre a tus talones
y lo sientas royéndote los pasos.
No tengas miedo, créeme, lo mejor es perderse,
aceptar que la vida ya es ajena,
e ir recogiendo uno a uno los pedazos
de esa versión distinta de ti mismo.
Tú confía,
la vida irá dejando
migas de pan en cada esquina.
Y si te llaman loco – como a mí-
mira la luz que cabe en tu oquedad,
sonríe,
nunca serás más libre
ni más tuyo.
Te seguiré el consejo Susana. Siempre es grato descubrir la belleza en las palabras, y que estas transmitan fuerza, sensaciones y vida. Dichas por una mujer son más convincentes.
ResponderEliminarComo hombre en tus talones de versos espero que mires bien por donde caminas, aunque a ti te perdonaría los pisotones.
Un abrazo.
La sonrisa sienta bien, aquella que nace de dentro. Allí hay que buscarla, aunque nos lleve toda una vida encontrarla.
ResponderEliminarGracias por tus palabras y tu sonrisa.
Abrazos